1.
Diversidad y homogeneidad en educación
Hablamos de homogeneidad cuando
hacemos hincapié en las similitudes entre
individuos y actuamos como si pensaran, comportaran, aprendieran o esperaran más
o menos lo mismo.
Homogeneidad significa ser de la misma clase que el otro, estar formado
de partes que son del mismo tipo, osea iguales.
Diversidad significa reconocer la complejidad, definir algo como
compuestos de tipos diferentes o formados por distintas partes.
I. Diversidad versus
diferencia.
El sistema social y educativo se refiere a la idea de diferencias
culturales que contribuyen a la clasificación y jerarquización social.
La diversidad es una constante humana y forma parte de la vida . Se define
como un proceso más que como una
categoría. La homogeneidad es una acción deliberada que debemos de ordenar, clasificar y
controlar.
II. Diversidad e igualdad en
educación.
La prioridad debería ser garantizar una distribución de recursos
materiales y humanos que hiciera posible experiencias educativas enriquecedoras
para todos.
Datos de informes oficiales en el ámbito español y europeo hacen un
diagnostico exhaustivo: no todos los alumnos se benefician del sistema escolar.
No es posible lograr una completa igualdad de oportunidades; la igualdad
de oportunidades educativas significa garantizar oportunidades educativas que
permitan obtener los mejores resultados.
III. Algunos supuestos
beneficios de la idea de homogeneidad en educación y algunos argumentos en
contra de ella.
- Dar clase en grupos homogéneos
es más fácil que en uno diverso.
- Juega con la idea de justicia asumiendo que como los estudiantes son
iguales, es necesario tratarles de la misma forma.
IV. Ventajas y desafíos que
presenta el reconocimiento de la diversidad en educación.
Los ambientes educativos registran una mayor diversidad cada año,
trabajar desde la perspectiva de la homogeneidad significa perder el sentido de
la acción educativa, que siempre está ligada a las personas que se implican en
ella.
Creemos que todo el grupo podría beneficiarse de una perspectiva que
reconozca la diversidad, y trabaje a partir de ella, especialmente de dos
maneras:
· Incrementar la diversidad
significa incrementar la exposición de alumnos a situaciones diferentes y a
distintos bagajes.
· Si a los alumnos se les
dejase de presionar para encajar en un modelo determinado, el proceso de
aprendizaje se convertiría quizá en más fluido y deseable.
· Se debe desarrollar toda
una serie de recursos y es necesario hacerlos fácilmente accesibles a los
educadores.
· El currículo debe ser
dividido en dos partes:
- Un núcleo realista de
competencias indispensables para que sean adquiridas por todos los alumnos.
- Un cuerpo de información
complementaria que será empleado cuando haya tiempo, espacio e interés. Es
inútil fijar unos estándares.
La evaluación debe ser entendida de una forma más individualizada, si la
clase entera participa en el proceso de aprendizaje de sus compañeros, entonces
el papel de los alumnos se convierte en parte del propio proceso de evaluación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario